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Conoce por qué la plagiocefalia es tan común en bebés y cómo evitar su aparición

Las cabezas de los bebes son muy moldeables durante el primer año de vida. Cualquier presión externa o una misma postura pueden modificar la estructura ósea del niño.  En el momento de nacimiento las madres podrán notar que debido al parto el cráneo del infante puede estar un poco puntiagudo, esto es normal. Esta pequeña deformación puede ser corregida por el propio llanto del bebé conforme pasan las semanas; tensiones intra útero, un parto muy largo en el que el bebé pasa mucho tiempo encajado, o cuando una persona deja que el bebé siempre duerma en un mismo lado o siempre lo carga en una determinada forma, es probable que se forme una plagiocefalia.

¿Qué es la plagiocefalia?

Es la deformidad craneal más común en los bebés. Consiste en un área aplanada duradera a nivel occipital, dándole generalmente al cráneo una forma de rombo. Se produce por una presión constante en la parte posterior de la cabeza, no es justo achacar a agentes externos como las siestas y al momento de amamantar al niño, procesos internos del bebé, estas situaciones tienen cierta relevancia pero son secundarias, de hecho vienen motivadas por razones como tensiones internas del bebé que hacen que se sienta más cómodo de un lado que de otro y no al revés.

El síndrome de cabeza plana o plagiocefalia no afecta negativamente al desarrollo cerebral y no necesita de cirugía para corregirla.

 

Repercusiones posibles

Hay que saber que una plagiocefalia es una escoliosis craneal y por tanto nos encontramos ante una escoliosis vertebral en potencia.

  • Escoliosis vertebral.
  • Mordida cruzada.
  • Convergencia y divergencia visual y sus problemas asociados.
  • Inestabilidad en la pisada.

Un bebé comienza a adquirir verdadero control muscular de la cabeza durante o después del 3 mes, los primeros meses son claves para modificar cualquier deformidad craneal. Según varios estudios, la plagiocefalia tiende a darse más en niños que en niñas.

Causas de la plagiocefalia en los bebés

  • Tensiones intra útero
  • Un parto muy largo en el que el bebé pasa mucho tiempo encajado,
  • Parto instrumental
  • Misma posición al dormir.

Como he comentado, aunque se suele achacar como la causa más habitual de la plagiocefalia en bebés, a la postura a la hora de dormir, estar mucho tiempo en una misma posición, (sobre todo si están boca arriba), porque tiende a modificar poco a poco el cráneo del infante; en mi opinión esto es consecuencia de tensiones internas que llevan al bebé a adoptar estas posiciones y no al revés.   

Cuando un bebé nace con plagiocefalia se puede deber a dos causas. La primera sería durante el periodo prenatal, donde por casos de espacio intrauterino insuficiente, ya sea por pelvis pequeña, embarazo múltiple, fetos grandes, entre otros, pueden provocar la deformidad pues el feto tiene poca movilidad y tiende a quedarse en una misma posición durante días o semanas. La segunda causa es en el momento del nacimiento, puede generarse deformaciones cuando están ayudando al bebé a salir.

Los neonatos que ya nacen con el síndrome de cabeza plana desarrollan tortícolis, ya que invierten mucho esfuerzo en girar la cabeza y cuando lo logran tienen a permanecer mucho tiempo en ese lado logrando que el cuello se ponga rígido por la falta de uso.

Los bebés prematuros son más propensos a tener plagiocefalia. Esto se debe a que los cráneos son mucho más frágiles que los niños nacidos al término. Debido a sus necesidades médicas y extrema fragilidad, no se pueden estar cambiando mucho de posición durante el descanso. Esto sucede principalmente durante los primeros días del nacimiento, donde comúnmente se llevan a los prematuros a cuidados intensivos para neonatos.

Síntomas comunes

Suele ser fácil para los padres detectar cuando su bebé tiene plagiocefalia ya que los signos son bastante visibles. La parte posterior de la cabeza llamada occipucio tiende a aplanarse hacia un lado; también hay menos cabello en esa zona deformada. Una forma sencilla de detectar el síndrome es mirando desde arriba la cabeza del bebé, pues la oreja del lado afectado estará más adelantada que el otro. En los casos más extremos, la irregularidad puede sobresalir por el lado opuesto aplanado, provocando que una frente desnivelada.

¿Cómo se diagnostica el síndrome de cabeza plana?

Ya que los síntomas son bastante visibles, se podrá detectar la malformación con solo mirar y medir la cabeza del infante. Para averiguar si la causa de la plagiocefalia es una tortícolis, observaremos los movimientos de la cabeza y el cuello del bebé. Comúnmente no es necesario realizar pruebas con imágenes tales como radiografías o tomografías.

Los padres deben llevar al neonato a varias consultas para que valoremos su progreso. Si durante los días posteriores el cráneo se va corrigiendo, es probable que el bebé solo tenga una plagiocefalia de tipo “blando” es decir funcional. No obstante el problema comienza si incluso haciendo esto la deformidad no se corrige, esto puede indicarnos que el infante tiene otra afección que causa la deformidad, tal como una craneosinostosis. En estos casos el bebé necesitará de otro tratamiento debido a que este tipo de plagiocefalia trae consigo problemas en el crecimiento cerebral y necesitan de un neurocirujano pediátrico.

¿Cuál es el tratamiento para la plagiocefalia?

Hay varias formas de ayudar a la corrección de la plagiocefalia. La primera es modificar la postura del bebé mientras está descansando. Hay que cambiar la posición de la cabeza cuando el bebé duerma boca arriba, ya sea a la derecha o izquierda. Una opción viable es colocar la parte redondeada repose sobre el colchón y la aplanada al aire. No se recomienda el uso de dispositivos para mantener al bebé en una sola postura.

Lo otro que se debe hacer es modificar la posición en la que se acuesta en la cuna. Normalmente se acuesta al bebé apoyando el brazo al lado izquierdo, lo que a su vez también orienta la cabeza en esa dirección. Cuando el niño gire el cráneo a la derecha, tendrá más dificultad y provocará una tortícolis. Hay que favorecer una postura que facilite el movimiento natural de la cabeza.

Lo siguiente a realizar es cargar más al niño. Al quitar la cantidad de tiempo que pasa el bebé sobre la espalda o sobre superficies planas, eliminará parte de la presión que causa la plagiocefalia en el infante. También ayuda colocar al niño boca abajo. Esto último debe realizarse bajo la supervisión de un adulto responsable que pueda vigilar al bebé; esta posición favorece la formación correcta de la postura y fortalece la musculatura del cuello.

Suele ayudar llevar al niño a una terapia de ejercicios con un especialista en fisioterapia o un osteópata pediátrico. Estos profesionales pueden darles a los padres las indicaciones y técnicas necesarias para ayudar a mejorar la deformidad del cráneo a través de estiramientos, masajes y ejercicios.

 

Tratamiento osteopático

La evolución dependerá de la propia capacidad de adaptación del bebé, puede ser que la deformación se acabe normalizando sola ayudada por la inercia del crecimiento o que esta afiance la deformación. A partir de los 15 meses la deformación empezará a suavizarse. Rara vez se normaliza sola cuando ya está afianzada.

La forma en que el osteópata trata las deformaciones craneales dependerá claro está del tipo de deformación. Las normalizaciones craneales que más utilizamos son:

  • Movilización del movimiento respiratorio primario (MRP) Término usado en la fisiología de la mecánica craneal.
  • Reorganización tensional craneal.
    • Alineación de las fontanelas
    • Modelaje
    • Puntos de anclaje de desviación de inercias
    • Restablecimiento fascial y de arrastre corporal

 

Es fundamental contemplar las deformaciones craneales como lo que son en un inicio, es decir desviaciones tensionales intracraneales que afectan a la formación y alineación de los huesos del cráneo y a su entorno y por consiguiente al cuerpo entero como unidad

Cuando un caso de plagiocefalia es muy grave, principalmente si el tratamiento convencional no ha surtido efecto en los primeros dos o tres meses, se suelen mandar a colocar cascos correctivos; sin embargo para utilizar este método hay que estudiar y examinar más profundamente el caso del infante. Suelen ser más efectivos cuando el niño está entre los 4 a 12 meses. Estos dispositivos solo deben usarse bajo la supervisión constante de un médico especialista.

 

Manuel Herrero D.O Bsc (Hons) Osteopathy medicine

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