info@osteopatiaatlas.com
91 715 57 78

Diástasis abdominal

La Diástasis abdominal y sus causas más comunes

La Diástasis abdominal o de recto anterior del abdomen es una enfermedad común en deportistas y mujeres embarazas donde los músculos rectos del abdomen se separan. Esto puede suceder por múltiples razones, aunque la más común es el aumento de la cavidad abdominal o a una presión excesiva en dicha zona. La exposición a múltiples impactos en la zona provocados por las actividades físicas o cargar cosas con mucho peso, pueden provocar la aparición de la Diástasis.

Hay varios síntomas que pueden aparecer al padecer esta enfermedad, los más comunes son las disfunciones del suelo pélvico, que pueden provocar múltiples afecciones tales como la incontinencia urinaria, los prolapsos y el dolor pélvico. Cuando la diástasis es muy grave, lo más recomendable es la cirugía.

¿Para qué sirve el recto del abdomen?

Los rectos abdominales son músculos que están unidos por medio del tejido conjuntivo fibroso. Se encuentran desde la parte anterior de las costillas hasta la parte superior del pubis. Tienen como función principal el mantenimiento erguido del cuerpo, así como permitir la libre flexión del tronco y su inclinación; también facilita el proceso respiratorio.

El suelo pélvico, para realizar su función con normalidad, tiene que tener la ayuda del diafragma, la columna lumbar y la pared abdominal. Un fallo en alguno de estos ítems puede afectar al conjunto.

¿Qué es la Diástasis abdominal o de recto?

La afección sucede cuando los músculos rectos del abdomen se separan como consecuencia de un deterioro en el tejido conectivo. Normalmente, estos tejidos mantienen unidos dichos músculos y a la línea media del cuerpo. Esta unión se conoce como línea alba.

No hay una distinción de edad ni de género para sufrir una Diástasis abdominal. Cualquier persona puede padecerla. Los más propensos son quienes realizan deportes, ya sean de contacto o no, y los sedentarios. También, se sabe que las mujeres embarazadas tienen más posibilidades de padecerla pues la zona abdominal aumenta su tamaño. En estos casos, el riesgo a contraer la enfermedad sucede a partir del tercer trimestre.

¿Cómo sé si tengo Diástasis abdominal?

El proceso es sencillo. La persona solo debe tumbarse boca arriba con las rodillas flexionadas y las plantas de los pies apoyados en el suelo. Se tiene que tener un brazo detrás de la cabeza y el otro en la zona umbilical. Se utilizan los dedos para presionar ligeramente la zona donde se encuentra el ombligo y se realiza una abdominal tradicional. Cuando el abdomen se contraiga, hay que medir el espacio de separación. Si tiene 2,5 cm o más, entonces se padece de Diástasis abdominal.

Factores de riesgo

Entre los factores de riesgo más comunes está la obesidad. Cuando existe una presión excesiva en la cavidad abdominal, provocado por el incremento de peso, la línea alba puede dañarse al no poder soportar la presión. Otro factor son los impactos a la zona abdominal producidos por los deportes o cargar objetos pesados con regularidad que puede generar una hiperpresión en la cavidad. También se sabe que el embarazo puede provocar la aparición de la afección.

Cuando una mujer está embarazada, la pared abdominal se modifica y aumenta su tamaño para adaptarse al crecimiento del feto; lo que a su vez, permite la aparición de la enfermedad antes nombrada. El proceso del parto también se considera un factor de riesgo, ya que la mujer puede pasar horas pujando, lo que a su vez puede provocar el daño en los tejidos.

¿Cuáles son los síntomas más comunes?

La Diástasis es una afección visible, es decir, uno de sus problemas es la estética. No solo se nota el espacio de separación del abdomen, sino que además pueden aparecer bultos. Esto se debe a que la pared abdominal, cuando se tiene esta disfunción, no puede soportar las vísceras, provocando su visibilidad; mas no solamente es un problema estético, sino también funcional. Esto se debe a que hay una relación entre la enfermedad y las disfunciones del suelo pélvico, provocando la

  • Incontinencia urinaria,
  • los Prolapsos y el dolor pélvico.
  • Otros síntomas son:
    • Dolores de espalda.
    • Problemas para mantener la postura.
    • Mala digestión.
    • Estreñimiento y gases.
    • Posible aparición de hernias en las vísceras abdominales.
    • Hinchazón abdominal

Tratamientos para la Diástasis abdominal

Es una enfermedad tratable, no obstante, llegar a la recuperación completa es difícil y requiere de paciencia y constancia. El éxito total depende también de la separación, anchura y profundidad de la Diástasis en los músculos. Tras haber realizado el autotest, lo ideal sería ir a un médico especialista, ya sea un fisioterapeuta o un osteópata, para que pueda diseñar un plan personalizado de acuerdo a la gravedad que se padece.

El especialista confirmará el diagnostico, si es positivo, entonces mandará una serie de ejercicios y recomendaciones para la vida diaria, todo con el fin mejorar la salud del paciente. Normalmente, una recuperación completa sucede cuando se sigue de manera correcta el tratamiento, la duración del tratamiento depende de muchos factores para una completa recuperación. Algunas de las actividades y consejos que puede mandar el terapeuta son:

  • Tonificar el músculo transverso del abdomen a través de ejercicios específicos.
  • Evitar aguantar la respiración para no ejercer más presión a la zona dañada.
  • Mejorar el estreñimiento con medidas indicadas por el especialista.
  • Evitar quedar embarazada antes de la recuperación.
  • Realizar ejercicios abdominales hipopresivos supervisados por el médico.
  • Electroestimulación.
  • Llevar por 24 horas al día una faja especial para la diástasis abdominal.
  • Recomendar medida de higiene postural y ergonomía.
  • Ayudar, si es necesario, en la regeneración tisular del tejido conectivo de la línea del alba.

Si todo esto no funciona, si la afección es muy grave, si el dolor es demasiado agudo o si los problemas de incontinencia persisten; la opción que queda sería una intervención quirúrgica. Puede ser a través de una abdominoplastia.

Previo a la cirugía, el osteópata o fisioterapeuta tendrá el  papel de ayudar a que la musculatura esté en condiciones para la cirugía. Después de ella, ayudarán en la rehabilitación y recuperación de los tejidos, además de brindar consejos y ejercicios para que la persona no vuelva a padecer de Diástasis.

 

Manuel Herrero D.O. Bsc (Hons) Osteopathy

 

¡Haz clic para puntuar esta entrada!
(Votos: 1 Promedio: 5)