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¿Te duele el pulgar? Puedes padecer de rizatrosis, conoce todo sobre esta enfermedad degenerativa

La artrosis es una enfermedad degenerativa de las articulaciones, principalmente del cartílago articular, que surge conforme pasa el tiempo. Las personas que son más propensas a este tipo de afecciones son mujeres que ya han pasado por la menopausia, deportistas y personas cuyos trabajos tienden a obligarlos a realizar movimientos repetitivos. Todas las articulaciones son vulnerables a este tipo de degeneración, ya sean las de la columna cervical, lumbar, hombros, caderas, piernas e incluso la de los dedos.

¿Qué es la artrosis del pulgar?

La artrosis del pulgar o rizartrosis brota cuando la articulación trapeciometacarpiana, localizada entre la base del primer metacarpiano y el hueso trapecio de la muñeca, sufre un desgaste provocando dolores intensos al sostener un objeto, empuñar la mano, abrir una puerta, agarrar una botella, jarra o tijeras, entre otros. Logrando que la calidad de vida de quien la padezca desmejore considerablemente al impedirle la realización de acciones cotidianas tanto del día a día como en el trabajo.

El dolor comienza poco a poco, es decir, en un principio es leve, la persona puede sentir una molestia pero puede seguir con la actividad que realiza; mas conforme pasa el tiempo, el dolor se va intensificando. En un principio la dolencia se encuentra en la base del pulgar, pero luego se va extendiendo por todo el dedo.

Personas vulnerables a la artrosis del pulgar

Como se mencionó anteriormente, la rizartrosis afecta principalmente a mujeres que tienen más de 50 años, puede iniciarse desde antes pero lo común es que aparezca después de la mediana edad. El movimiento en pinza como por ejemplo al agarrar los platos para fregar, una balleta etc incide directamente en esta articulación. Personas que han tenido fracturas o lesiones anteriores en dicha zona también son propensos a tener artrosis del pulgar. Los deportistas y gente cuyos trabajos impliquen movimientos repetitivos tienen más posibilidades de padecerla. Si una persona padece del síndrome del túnel carpiano o enfermedades similares, es probable que también tenga rizartrosis.

Hay otros factores de riesgo que aumentan la posibilidad de adquirir dicha enfermedad. Primero de todo sería la mala alimentación y el sobrepeso. Luego vendrían los que poseen malos hábitos tales como fumar. También los que sostienen por mucho tiempo un móvil u objeto similar y los que pasan horas escribiendo en un ordenador, como por ejemplo: redactores, diseñadores gráficos, diseñadores web, etc. El sedentarismo también influye en el desgaste de la articulación del pulgar.

La rizatrosis y sus síntomas

La  localización de este tipo de artrosis impide que quienes la padecen puedan tener una calidad de vida estable. Las manos son las principales herramientas del ser humano, una lesión o fractura tiene un alto impacto en las acciones cotidianas; ahora, estos últimos pueden curarse o arreglarse, no obstante la artrosis es una enfermedad con la que se debe aprender a vivir ya que no tiene cura. Los tratamientos ayudan a disminuir el dolor y detener la degeneración pero aún así la padecerán.

Cuando se tiene rizartrosis, es común que el primer dolor que se tenga sea en la base del pulgar, siendo más doloroso mientras más se use la articulación. Una consecuencia directa es la perdida de la fuerza, provocando que sostener objetos sea casi imposible. La rigidez y la falta de movilidad ocurren debido a que la degeneración afecta el cartílago que permite el movimiento natural del pulgar, también hay que hablar de la destrucción de otras estructuras óseas tales como el hueso, los ligamentos y tendones. Estos últimos síntomas suceden cuando se tiene artrosis crónica.

Si se posee alguno de estos síntomas o empieza a notar debilidad, dolor y dificultad a la hora de sostener un objeto, lo más recomendable es ir a un especialista ya que podría tener principios de rizartrosis. El especialista se encargará de realizar las pruebas correspondientes y mandar un tratamiento adecuado al paciente.

¿Cómo se diagnostica la artrosis del pulgar?

El diagnóstico comienza con una exploración física en donde el especialista le preguntará al paciente sobre sus síntomas y procederá a buscar signos físicos visibles en la articulación afectada, tales como hinchazones o bultos. Aplicará presión y realizará movimientos en el pulgar en busca de chasquidos o dolor, esto ayuda a identificar la artrosis ya que al desgastarse los huesos estos tienden a rozarse.

Una vez terminada la exploración física se mandará  realizar radiografías en la zona para verificar el estado del pulgar y buscar los signos típicos de la artrosis, tales como espolones óseos, desgaste del cartílago y pérdida de espacio en la articulación. Cuando ya el diagnostico está establecido, se procederá a mandar el tratamiento correspondiente.

¿Cómo se trata la artrosis del pulgar?

Los tratamientos pueden variar según la fase en la que se encuentra la rizartrosis en la zona afectada. En la primera fase o inicio de la degeneración es cuando mandan una serie de combinaciones no quirúrgicas para detener el progreso de la artrosis en la articulación, estos son:

  1. Tratamiento Osteopático

El tratamiento osteopático abordará el problema desde diferentes enfoques:

  • Puesto que la degeneración de la articulación irá provocando retracción de la cápsula articular, atrofia y fibrosis muscular. Lo primero que haremos será inhibir el exceso de tensión de la musculatura flexora y extensora del pulgar. Rompiendo las adherencias que se habrán ido formando y mejorando la capacidad contráctil y elástica de la musculatura. De esta forma mejoramos la micro circulación favoreciendo la oxigenación de los tejidos y el correcto intercambio de nutrientes y productos de desecho. La corrección muscular no sólo irá enfocada a la musculatura del pulgar, actuaremos en toda la cadena muscular del miembro superior y zonas cervical y torácica.
  • Devolver la movilidad articular a los huesecillos del carpo (muñeca) y carpo metacarpiano (articulación del pulgar) con movilizaciones pasivas que a parte de mejorar el rango de movimiento estimulan la producción del “lubricante articular natural”.
  • Corrección de los bloqueos cervicales (C7 a D1) para mejorar la conducción nerviosa al pulgar.
  • Instruimos al paciente para que realice ejercicios de estiramiento y movilización de la musculatura implicada.
  • Nos podemos ayudar de técnicas muy sencillas y eficaces para la artrosis del pulgar como es el uso externo de emplastos de arcilla. Y el uso de cambios térmicos frío calor para estimular los tejidos.
  • Modificación de la dieta para potenciar una dieta alcalina que dificulta los procesos inflamatorios y degenerativos.
  • Ejercicios de potenciación de la musculatura implicada.

Otros tratamientos:

  1. Medicamentos 

Lo principal es aliviar el dolor del paciente a través de medicamentos como la capsaicina o el diclofenaco, que son aplicadas sobre la piel en donde se encuentra la articulación. También se mandan analgésicos de venta libre como paracetamol, ibuprofeno, naproxeno sódico o medicinas recetadas como el celecoxib o tramadol.

  1. Férulas para limitar el movimiento

Con las férulas se busca reducir y limitar los movimientos voluntarios o involuntarios del pulgar y la muñeca. Puede ser usada durante 8 o 12 horas y tienden a aliviar el dolor, mantener en reposo la articulación y permitir la realización de ciertos movimientos sin afectar tanto al pulgar.

  1. Inyecciones

Si los dos primeros tratamientos no tienen efecto, entonces el médico realizará una inyección con corticoesteroides en la articulación desgastada. Este método reduce considerablemente el dolor y la inflamación, aunque el efecto es temporal.

Si ninguno de los tratamientos convencionales funciona en el paciente, principalmente debido al grave estado de la articulación también llamado fase crónica, entonces se realizará un tratamiento quirúrgico. Hay varias formas de realizar una cirugía para la artritis, entre ellas está la fusión articular, en donde se funcionan los huesos de la articulación que si bien alivia el dolor elimina la flexibilidad en el pulgar.

Otra opción quirúrgica sería la osteotomía que consiste en retirar y volver a colocar los huesos del pulgar para corregir cualquier deformación. También está la trapeciectomía, en donde se extrae el trapecio, que es uno de los huesos de la articulación del pulgar. La artroplastia es una cirugía en donde se extrae la articulación desgastada y se remplaza con un tendón.

Después del tratamiento quirúrgico a menudo los médicos mandan usar una férula por unas 6 semanas. Culminado ese periodo de tiempo, se le recomienda al paciente ir a un rehabilitador para recobrar el movimiento y fuerza en la mano afectada.

 

Manuel Herrero Estévez D.O. Bsc (Hons) Osteopathy Medicine

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